Confirmación: T1 - “Ser cristiano”

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Confirmación: T1 - “Ser cristiano”

Mensaje  ramon@guiacatequesis.tk el Dom Sep 13, 2009 10:06 pm

OBJETIVO:

Darse cuenta que ser cristiano es un gran don recibido de Dios y que exige de nosotros una gran responsabilidad en el modo de comportar-nos.

1. PARA PENSAR

Dos citas del Papa donde nos habla de lo que significa ser cristiano, para meditarlas y llevarlas a la oración:
Cristianismo
"No tenemos que pensar que se trata de un paquete de reglas, que cargamos sobre los hombros como una mochila pesada en el camino de la vida. Al final la fe es sencilla y rica: ¿creemos que Dios existe, que Dios cuenta? ¿Pero de qué Dios hablamos? Un Dios con un rostro, un rostro humano, un Dios que reconcilia, que vence el odio y da esa fuerza de la paz que nadie más puede dar. Necesitamos dar a entender que en realidad el cristianismo es muy sencillo y por consiguiente muy rico." -Benedicto XVI, 28 Julio, 2005

Los apóstoles no anuncian una idea; son testigos de Jesús
Benedicto XVI, Explica en la audiencia general la relación de Jesús con los doce
22 marzo 2006, Fuente: Zenit.org

Los primeros apóstoles, al igual que los apóstoles de hoy, no fueron heraldos de una idea, sino testigos de Cristo ante todo el mundo.

Cuando Juan Bautista presentó a Jesús como el Cordero de Dios. A la pregunta: «¿Qué buscáis», los futuros apóstoles respondieron con otra pregunta: «Rabbí --que quiere decir, "Maestro"- ¿dónde vives?"». Jesús les respondió «Venid y lo veréis».

«La aventura de los apóstoles comienza así, como un encuentro de personas que se abren recíprocamente. Para los discípulos comienza un conocimiento directo del Maestro»

«Ven donde vive y comienzan a conocerle. No tendrán que ser heraldos de una idea, sino testigos de una persona».

«Antes de ser enviados a evangelizar, tendrán que "estar" con Jesús, estableciendo con él una relación personal».

Por este motivo, «la evangelización no es más que un anuncio de lo que se ha experimentado y una invitación a entrar en el misterio de la comunión con Cristo».

«El apóstol es un enviado, pero antes aún es un "experto" de Jesús».

Tras su pasión y resurrección, Cristo «enviará a los apóstoles "por todo el mundo", a "todas las gentes", "hasta los confines de la tierra"»

«Y esta misión continúa. Siempre continúa el mandamiento del Señor de reunir a los pueblos en la unidad de su amor».

«Esta es nuestra esperanza y este es también nuestro mandamiento: contribuir a esa universalidad, a esta verdadera unidad en la riqueza de las culturas, en comunión con nuestro verdadero Señor Jesucristo»

Otras ideas para que las pienses:

-Ser cristiano no es simplemente hacer el bien y evitar el mal.
-Ser cristiano no es simplemente creer en Dios
-Ser cristiano no consiste simplemente en cumplir unos ritos determinados
-Ser cristiano no se limita a aceptar unas verdades de fe, en unos dogmas, recitar el Credo o saberse el catecismo de memoria.
-Ser cristiano no se identifica con seguir una tradición, que se mantiene de siglos a través de un ambiente.
-Ser cristiano no puede consistir únicamente en prepararse para la otra vida, esperar en el más allá, mientras uno se desinteresa de las cosas del presente o se limita a sufrirlas con resignación.

Todo eso forma parte del cristianismo, pero no lo explica en su totalidad, quedarse sólo con uno de esos puntos sería un reduccionismo.

Lo cristiano no es simplemente una doctrina, una ética, un rito o una tradición religiosa, sino que cristiano es todo lo que dice relación con la persona de Jesucristo. Sin él no hay cristianismo. Lo cristiano es El mismo.



*Seguir a Jesús supone reconocerlo como Señor.
Hoy el cristiano reconoce a Jesús como el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14,6), la Puerta (Jn 10,7), la Luz (Jn 8,12), el Buen Pastor (Jn 10,11, 14), el Pan de Vida (Jn 6), la Resurrección y la Vida (Jn 11,25), la Palabra encarnada (Jn 1,l4), el Cristo, el Hijo del Dios Vivo, (Mt 16,16), el Hijo del Padre (Jn 5,19-23; 26-27; 36-37; 43 ss), el que existe antes que Abraham (Jn 9,58), el Señor Resucitado (Jn 20-21), el Juez de Vivos y Muertos (Mt 35,31-45), el Principio y el Fin, el que es, era y ha de venir, el Señor del Universo (Ap 1,Cool.
El cristiano no sigue, pues a cualquiera, sino al Señor de quien parte la iniciativa para que le sigamos. El es quien siempre llama y nos dice a cada uno de nosotros "Sígueme". El llamado viene de El, a través de la Escritura, de la Iglesia o de los acontecimientos de la historia. Ante esta vocación el cristiano exclama como Pedro: ¿"Señor a quién iríamos"? Tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo Dios " (Jn 6,68).
La fe cristiana no consiste propiamente en aceptar doctrinas, sino en reconocer a Jesús como Señor y seguirle.

*Seguir a Jesús significa aceptar su proyecto
Jesús tiene un proyecto, una misión: anunciar y realizar el Reino de Dios (Mc 1,15). Este es el plan que el Padre le ha encomendado, formar una gran familia de hijos y hermanos, un hogar, una humanidad nueva, los nuevos cielos y la nueva tierra que los profetas habían predicho (Is 65, 17-25).

*Seguir a Jesús es formar parte de su comunidad
La Iglesia prolonga en la historia el grupo de discípulos de Jesús y es la comunidad que prosigue la misión de Jesús en este mundo.


Pasajes del Evangelio:
Comentar el pasaje del Evangelio sobre la llamada de los primeros discípulos (Mt 4, 18-22; Mc 1, 16-20; Lc 5, 1-11), haciéndoles ver:
- Que desde ese día empezaron a ser discípulos de Cristo.
- Que el Señor los llamó uno por uno, por su nombre.
DIOS NOS ELIGE, NO LE ELEGIMOS NOSOTROS A ÉL.

Ser cristiano es vivir una aventura y una historia de amor. Seguimos a Jesús y le amamos.

Para crecer en vida cristiana, debemos crecer en amor. Explicar las características y los tipos de amor que existen.

Con el mismo corazón que amamos las cosas y las personas amamos a Dios, por lo tanto igual que para amar a una persona debemos tratarla, debemos hablar con Dios: consecuencia debemos orar.

Ser cristiano es amar a Jesús. Ser cristiano es caerse y levantarse. No significa ser perfectos. Dios nos quiere como somos.



OTROS TEXTOS:

El cristiano no es un maníaco coleccionista de una hoja de servicios inmaculada. Jesucristo Nuestro Señor se conmueve tanto con la inocencia y la fidelidad de Juan y, después de la caída de Pedro, se enternece con su arrepentimiento. Comprende Jesús nuestra debilidad y nos atrae hacia sí, como a través de un plano inclinado, deseando que sepamos insistir en el esfuerzo de subir un poco, día a día. Nos busca, como buscó a los dos discípulos de Emaús, saliéndoles al encuentro; como buscó a Tomás y le enseñó, e hizo que las tocara con sus dedos, las llagas abiertas en las manos y en el costado. Jesucristo siempre está esperando que volvamos a El, precisamente porque conoce nuestra debilidad.

Es Cristo que pasa, 75, 5

La alegría es un bien cristiano. Unicamente se oculta con la ofensa a Dios: porque el pecado es producto del egoísmo, y el egoísmo es causa de la tristeza. Aún entonces, esa alegría permanece en el rescoldo del alma, porque nos consta que Dios y su Madre no se olvidan nunca de los hombres. Si nos arrepentimos, si brota de nuestro corazón un acto de dolor, si nos purificamos en el santo sacramento de la Penitencia, Dios sale a nuestro encuentro y nos perdona; y ya no hay tristeza: es muy justo regocijarse porque tu hermano había muerto y ha resucitado; estaba perdido y ha sido hallado (Lc XV, 32).

Es Cristo que pasa, 178, 1

¡Adelante, pase lo que pase! Bien cogido del brazo del Señor, considera que Dios no pierde batallas. Si te alejas de El por cualquier motivo, reacciona con la humildad de comenzar y recomenzar; de hacer de hijo pródigo todas las jornadas, incluso repetidamente en las veinticuatro horas del día; de ajustar tu corazón contrito en la Confesión, verdadero milagro del Amor de Dios. En este Sacramento maravilloso, el Señor limpia tu alma y te inunda de alegría y de fuerza para no desmayar en tu pelea, y para retornar sin cansancio a Dios, aun cuando todo te parezca oscuro.

Amigos de Dios, 214, 5


2. GUIÓN:


A) DESARROLLO DEL TEMA

Introducción (Diversos puntos de partida)

1.1 Cuando vamos a una reunión de personas que no conocemos, lo primero que se suele hacer es presentarse:
- Yo (el catequista) me llamo...
- ¿ y vosotros? Dejar que vayan diciendo su nombre...
Todos los que estamos aquí tenemos algo en común.
- ¿Sabríais decir qué es? Somos cristianos.
- ¿Desde qué día? Desde el día que recibimos el Bautismo.
- ¿Sabéis dónde y cuándo lo recibisteis? Dejar que contesten.
Indicar que se enteren, si no lo saben, del aniversario del propio bautismo.

1.2. Comentar el pasaje del Evangelio sobre la llamada de los primeros discípulos (Mt 4, 18-22; Mc 1, 16-20; Lc 5, 1-11), haciéndoles ver:
- Que desde ese día empezaron a ser discípulos de Cristo.
- Que el Señor los llamó uno por uno, por su nombre.

1.3. Comentar alguna escena de los Hechos de los Apóstoles sobre la conversión de algún personaje (por ejemplo: Act 8, 26 ss.; 9, 1 ss.; 10, 1 ss; 16, 25-34), descubriéndoles:
- Que eran mayores y siguieron al Señor y se bautizaron.
- Que esta conversión les trajo, muchas veces, grandes dificultades, pero las vencieron por su fe en el Señor.


2. Desarrollar las siguientes ideas

2.1. El cristiano es el seguidor de Jesucristo (Usar los ejemplos que vienen a continuación)

Cuando presentamos a nuestros padres a algún amigo nuestro, muchas veces comentan: ¿No eres tú de la familia de los Gómez, que viven en la Calle Mayor? - ¿Por qué me ha conocido?, dice nuestro amigo. «Porque eres igual que tu padre cuando tenía tu edad».
En los Hechos de los Apóstoles 11, 26, se nos dice que Pablo y Bernabé fueron a predicar a Antioquía, y fue allí donde los discípulos empezaron a llamarse «cristianos». Nosotros ahora pertenecemos a la gran familia de los cristianos o seguidores de Jesucristo. Entramos a formar parte de esta familia sobrenatural el día en que fuimos bautizados. Nuestra vida debe demostrar que imitamos a Cristo y somos sus discípulos.

2.2. Manifestamos que somos cristianos al hacer la señal de la Cruz (Comprobar o enseñar a signarse y santiguarse y que distingan ambas señales)

Los hijos tienen muchas cosas en su manera de ser que revelan quiénes son sus padres: parecido físico, modo de hablar, gestos, etc. .
También los cristianos se pueden conocer por algunas cosas que se ven: tienen la misma fe, reciben los mismos sacramentos, obedecen a los mismos Pastores, y muchas cosas más, entre las que hay que destacar la señal de la Cruz.
La primera vez que nos hicieron la señal de la Cruz fue cuando el sacerdote nos acogió al ir a bautizamos: «N., la comunidad cristiana te recibe con gran alegría. Yo, en su nombre, te signo con la señal de Cristo Salvador y vosotros, padres (y padrinos), haced también sobre él la señal de la Cruz». (Ritual del Bautismo de niños).
Nos santiguamos al empezar el día, cuando rezamos, antes y después de comer, y en otras muchas ocasiones. Los bautizados suelen llevar colgada al cuello una medalla o una cruz que recuerda ante los demás su condición cristiana. En las casas y colegios cristianos, y especialmente en las iglesias, hay un Crucifijo que indica que aquella casa, colegio, iglesia, son de cristia¬nos. La Cruz es señal del cristiano porque en la Cruz murió Jesucristo para salvamos.
Al entrar en el templo hacemos la señal de la Cruz con agua bendita. El sacerdote comienza la Santa Misa haciendo la señal de la Cruz, y nos bendice al final con la señal de la Cruz. Hemos de acostumbramos a hacerla siempre con respeto y devoción.

2.3. Los cristianos tenemos que conocer la doctrina cristiana (Hacerles ver que cuando algo se ama o es una cosa muy importante, se desea conocer muy bien)

Un buen hijo sabe la historia de su familia, conoce los nombres de sus abuelos; qué son y qué piensan sus padres, etc. Cuando uno es seguidor de un equipo conoce los nombres de sus jugadores, en qué puesto juega cada uno, quién es el entrenador, la historia, etc.
Si todo esto se hace con la familia de sangre o con un equipo favorito, con mucha más razón hay que hacerlo con la doctrina y la vida de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, que vino a esta tierra para enseñamos el camino del Cielo. Tenemos que conocer muy bien las enseñanzas de Jesucristo (la doctrina cristiana) ya que El es nuestro Dios, nuestro Maestro, nuestro Modelo; y tenemos que saber las cosas que nos enseñó, pues Él nos señala el camino para ser felices en la tierra y después gozar eternamente con Él en el Cielo.
Un momento especialmente importante para conocer la doctrina cristiana es la homilía de la Santa Misa. El sacerdote, que hace las veces de Jesucristo, nos enseña las verdades de nuestra fe. Hemos de estar muy atentos porque nos habla el Señor por boca del sacerdote que lee el Evangelio, lo besa en señal de respeto y veneración, y explica el pasaje que acaba de leer.
Pero la mejor manera de aprender bien la doctrina cristiana es asistiendo a la catequesis. Por medio de la catequesis se nos ayuda a conocer, amar y vivir la doctrina que predicó Nuestro Señor Jesucristo: ¡se nos enseña el camino del Cielo!
2.4. Las partes principales de la doctrina cristiana (Procurar dejar bien claras las partes principales de la doctrina cristiana)

Lo primero que hemos de hacer es saber las verdades de nuestra fe: quién es Dios, quién es Jesucristo, quién creó el mundo, cuál es el premio o el castigo que nos espera, etc. Estas cosas las conocemos al estudiar EL CREDO.
También tenemos que saber qué cosas quiere Dios que hagamos para poder llegar al Cielo. Esto lo sabemos al estudiar LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS Y DE LA SANTA IGLESIA.
Si queremos saber cómo nos hacemos cristianos, cómo Dios perdona, cómo nos ayuda para vencer las dificultades que encontramos, cómo pode¬mos acudir a Dios, etc., lo aprendemos al estudiar LA ORACION Y LOS SACRAMENTOS.
Por fin, igual que en cualquier familia, tenemos que saber los cristianos cuáles son las fiestas de esta familia. En la familia de los hijos de Dios, que somos los cristianos, hay fiestas que recuerdan momentos importantes. Conocemos eso al estudiar LAS FIESTAS LITURGICAS DEL AÑO.
Este libro, como se puede comprobar, contiene estas cuatro partes princi¬pales de la doctrina cristiana: el Credo, los Mandamientos de la ley de Dios y de la Santa Iglesia, la Oración y Sacramentos, y las Fiestas litúrgicas del año.

2.5. Para qué sirve conocer la doctrina cristiana (Hacer ver que no se puede vivir algo si no se conoce)
Algunas cosas que se estudian en este libro quizá ya se conozcan, pero otras no. Si se estudian es para conocer cada día mejor lo que nos enseñó Jesucristo: de esta manera nos portaremos bien y agradaremos al Señor. Caminaremos contentos por el camino que lleva al Cielo.

Por tanto, asistir a la catequesis y estudiar el Catecismo es algo muy importante; quizá lo más importante que se hace cada semana, pues ayuda a ser buen cristiano y fiel discípulo de Jesucristo.


3. Preguntas resumen

¿Qué quiere decir cristiano? ¿Cómo nos hacemos cristianos? ¿Por qué la Santa Cruz es la señal del cristiano? ¿Qué debe saber el cristiano? ¿Cómo aprendemos la doctrina cristiana? ¿Qué es la catequesis? ¿Cuáles son las partes principales de la doctrina cristiana?

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Saludos
Ramón Porras Sanmartí
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